Post operatorio (V parte)

Hola de nuevo!

Os traigo la última entrega del proceso y os pongo al día.

La primera semana después de la operación una vez en casa, estuvo mi pareja conmigo en casa, #menosmal! Según las indicaciones de los médicos cada hora y media, dos horas, tenía que tomar algún liquido. Si hubiera sido por mí se me hubiera olvidado más de una toma porque no tenía nada de hambre y no tenía ganas ni quería moverme mucho, él estaba pendiente del reloj por mí trayéndome lo que tocara en cada momento.

No fue muy doloroso pero si bastante molesto, intentaba aguantar sin tomarme el paracetamol para el dolor. Estaba muy floja eso sí, me sentía muy débil y mareada, como si me fuera a caer redonda en cualquier momento.

La segunda semana ya estaba sola en casa y ya empecé a hacer cosas como hacer la colada, sin coger peso, hacía viajes cogiendo un par de prendas de ropa en cada uno. Tuve visita con la enfermera para ver como iba el tema de las comidas, de momento todo bien, tocaba empezar con los pures. Lo peor fue la sed, tenía muchísima sed y no podía beber porque no me cabía, cogí la obsesión de que tenía que estar todo frío.

Sólo vomité una vez que tomé unas vitaminas que usaba antes para la piel, pelo, uñas y herpes ( ahora sólo me las puedo tomar por la tarde noche después de cenar, por la mañana me siguen sentando mal)

La tercera semana, más médicos, vi al cirujano y a la enfermera para seguir con la introducción de comida. Esta semana me tocaba empezar con cosas hervidas y al vapor. El cirujano me dijo que estaba bien, que empezara a hacer deporte y vida normal. Volví a la academia pero todavía no me veía fuerte para hacer deporte, aun me sentía débil.

La cuarta semana me dio un bajón, me sentía muy débil y mareada, tanto que a veces me daban temblores, fui al médico pero estaba bien de todo no me supo decir, así que tuve que esperar a los resultados de los análisis de sangre que tardaron 10 días. Este bajón me duró sólo esta semana, a la semana siguiente ya estaba bien, ya me sentía bien.

Al mes y 11 días fui a la doctora, cuando me dijeron los resultados de los análisis, me mandó 3 vitaminas más, una 3 meses, la D, Deltius bebida y la B12 inyectada, ambas una vez al mes, por tiempo indefinido. Una vez me lo empecé a tomar todo y por fin me inyectaron la B12, al día siguiente de la inyección noté los efectos, fue como si me hubieran cargado la batería al 100% después de estar mucho tiempo por debajo de 70%. Estaba al 100% como siempre. Entonces si que pude empezar a caminar, hacer deporte y vida normal.

Ya podía comer de todo, vigilando, tarde en empezar a comer de todo, hay cosas que no he probado desde antes de la intervención pero no tengo prisa por comer de todo. Para mi lo más duro fue el primer mes y medio.

Hace casi 3 meses desde la intervención, llevo 28 kilos eliminados, ( lo que se elimina no vuelve, si lo pierdes lo puedes encontrar y no los quiero volver a encontrar 😉 )  A veces me sigue doliendo un poco la zona, si me toco con algo, el bolso o a veces sin más. Es una sensación física y extraña, pero tampoco es exagerada ni paralizante, no me preocupa mucho por ahora. La doctora me dijo que tengo tengo que beber entre 1,5l y 2l, cosa que me cuesta muchísimo de manera que siempre voy con una botella de agua, para ir bebiendo poco a poco. Me he de esforzar en beber 1,5l entre agua y aquarius pero más o menos lo voy consiguiendo.

El tema de calibrar la cantidad de comida me ha costado mucho, desde hace una semana o dos empiezo a controlarlo y a no acabar de comer estando llena al 100%.  La sensación de llenarse demasiado ahora después de la operación no tiene mucho que ver con la sensación de estar llena antes después de una comida familiar en navidad por ejemplo. Ahora se pasa bastante mal. Esto pese a que sea un mal rato no me parece tan malo, es como un toque de atención de mi cuerpo para que sea consciente, vigile y no me exceda. Es cuestión de paciencia y de que aunque sea poquita cantidad hay que comer despacio ( aunque con las cantidades de las que hablamos se hace díficil comer taaan despacio, parece una broma). Más vale no quedarse llen@ y si en un rato vuelves a tener hambre, pues tomas un zumo, cacaolat 0% o lo que sea y se evita el mal rato.

¡Ya estáis al día conmigo! Lo que os he contado ha sido mi experiencia, lo que los médicos me recomendaron en mí caso, no quiere decir que sirva a todo el mundo ni que sea igual para tod@s.

Si os parece bien iré haciendo “updates” de tanto en tanto e iréis viendo fotos del progreso.  Cualquier duda o pregunta podéis dejar un comentario o enviar un mail. Un abrazo de oso y nos vemos pronto.

 

 

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El ingreso (IV Parte)

¡Hola de nuevo!

Os traigo la siguiente parte del proceso de la operación. Antes de todo quiero decir que mi experiencia no es lo habitual, normalmente todo va bien pero hay un pequeño porcentaje de riesgo de que hayan inconvenientes y me tocó a mí. Como me dijo el cirujano que me operó, no es normal que pase eso pero “shit happens” ( Las cosas malas pasan). De todas formas si me preguntaran ahora si lo volvería a hacer aún sabiendo que me pasaría lo que pasó, a día de hoy digo que rotundamente sí, veremos en un tiempo si opino igual.

Me desperté ya en reanimación, medio dormida. La noche la pasé bastante mal, me despertaba vomitaba, me volvía a dormir, así toda a noche. Se me hizo eterna, pensaba que ya era el día siguiente pero todavía era de madrugada. Las enfermeras se ganaron mi admiración de por vida, #santapaciencia,  de verdad que se ganan el sueldo, estas por lo menos. 

Me pusieron una sonda, para ayudar a expulsar  lo que tenía en el estomago y me hacía vomitar tanto, el cirujano no era partidario pero llegó cuando ya estaba puesta y no me la quitaron. Me llevaron a otra sala de reanimación, enfrente del quirófano de gastro para tenerme controlada y por si había que operar rápido, estar cerca de quirófano. 

El segundo día, me lo pasé durmiendo creo hasta la noche, estaba muy cansada y claro por la noche entré en [ModoBuho:ON] estaba muy animada, espabilada y aburrida, deseando que viniera la enfermera para hablar con alguien. en reanimación sólo podía recibir visitas media hora por la mañana y media por la tarde, sin móvil ni nada, así que entenderéis que estuviera aburrida. Por suerte pasaban muy a menudo para controlar, es muy maja y me daba coba 😉  como el resto de enfermeras, por lo general los enfermos que estaban o estan ahí, se encuentran bastante mal o medio sedados de la operación, así que me hacían caso y hablaban conmigo. Hasta aprovecharon en un rato que no tenían mucho trabajo para usarme de conejillo de indias y aprender a buscar venas con el ecografo, entre otras porque mis venas son un poco cacota y tenía los brazos llenos de morados, yo encantada, me hacían compañía y aprendía. Como digo más majas que un campo de girasoles 🙂

El tercer día, sábado ya,  Por fin  al mediodía me quitaron la sonda. Por la tarde ya me mandaron a planta a una habitación normal, aún sin beber nada ni poder levantarme de la cama. Según creo recordar me dieron algo de beber, infusión de manzanilla, zumo de manzana, melocotón y la cena…  Ainssss el caldo de la cena, me da la risa de acordarme, que  malo estaba el pobre, sólo sabía a apio y que soso!

Lo peor fue la sed, tenía oxígeno puesto y tenía la boca como una zapatilla de esparto, había momentos que no podía ni hablar, eso también me pasó después ya en casa.

Esa noche tuvimos festival, perdía sangre por algún lado y me dio algo de fiebre. Después de las pruebas llegaron los cirujanos; uno quería hacerme una endoscopia, otra me quería poner la sonda otra vez, yo ya estaba a punto de llorar… Finamente me hicieron un tac y vieron que todo estaba bien. El cirujano, Míster, que parecía salido de Anatomía de Grey, muy majo él, me decía tranquila que son buenas noticias pero yo sólo pensaba en la sonda. Una vez en la habitación, la enfermera me confirmó que no me la pondrían y sólo me harían una transfusión de sangre, entonces ya respiré tranquila, por suerte quedó todo en un susto. 

El cuarto día me tuvieron unas horas sin beber nada, por si acaso, me dejaron levantarme a sillón. Por la tarde me dieron de beber otra vez, empezamos con el protocolo de “comida” otra vez de cero.

El quinto día, el lunes me quitaron el resto de cables. Me movía con más libertad y me daban de “comer” cada hora y media. Por precaución me dejaron un dia más, esa noche dormí sola, sin incidentes. El sexto día, el martes, por fin fin llegó el momento; ¡¡Para casa!! Mi sofá, mi manta, ¡mi gatita! Como la echaba de menos! me pasé casi todo el día durmiendo. 

Y ya está, ya estáis casi, casi al día! si tenéis alguna duda o pregunta, escribid un comentario o enviadme un mail. Nos vemos pronto, un abrazo de oso.

 

 

Pre-operatorio (III parte)

¡Hola de nuevo!

Vuelvo con a tercera entrega de este proceso, ya queda poquito para poneros al día y que sigáis con este proceso de aprender conmigo.

El de la endocrina fue el 22 de diciembre, #metocólaloteriaperoseguíasiendopobre #Felizcomounaperdiz #meencantamiregalodenavidad .

Me dieron cita con el cirujano el 15 de enero. En la visita me hizo unas preguntas, me explicó que me iban a hacer la Sleeve. Hay dos tipos de intervención de este tipo el Bypass y la Sleeve, yo quería el Bypass, pero no, decidieron que era mejor la otra al ser menos agresiva. Me explicó que justo el día antes habían cerrado el calendario del mes de febrero de manera que la operación sería para marzo, me llamarían para darme todos los detalles. #enserio?

A partir de ese momento parecía una quinceañera esperando la llamada de su primer amor; mirando el móvil cada 5 segundos, comprobando la cobertura, las llamadas perdidas por si no me había dado cuenta de la llamada en esos 5 segundos #modepsyco:ON. Cada vez que sonaba el teléfono, el corazón me daba un vuelco, la de veces que maldije a los pobres mensajeros por llamar antes, ¡Qué de decepciones me dieron!

No se hicieron de rogar, en un par de semanas me llamaron con 2 semanas de antelación, me dieron fecha el 9 de febrero, visita con la anestesista y la enfermera. Al día siguiente me cambiaron la fecha de la intervención al día 11.

3 días antes de la operación tenía que hacer una dieta líquida, unos batidos que se podían hacer en casa, la enfermera me dio la receta o bien los podía comprar en la farmacia ya hechos. Pensaba que lo iba a llevar muy mal, de comer cantidad y sólido rico a batidos 2 o 3 veces al día, agua y te…  pero  #nofueparatanto!.

La tarde antes de la operación tenía clase, como sabía que al día siguiente no podría tomar nada, me bebí una botella de 1,5l de agua, otra botellita que me llevé de acuarius y al salir otra botella pequeña de agua, #sinansíaapenas, eh!

Y llegó el gran día que parecía que no iba a llegar nunca, estaba más tranquila de lo que me esperaba estar. Ingresé a las 12 en mi habitación. La chica de la otra cama se iba ya le habían operado 2 días atrás, me quedaba sola, ¡genial!

El quirófano estaba en otro edificio de hospital, me llevaron para allá pero me dejaron 1 hora esperando en la entrada a que llegara el cirujano, por suerte estaba mi chico y la familia que me hacían compañía.

Llegó el momento!! El quirófano me impresionó bastante, era muy guay, ¡La verdad! Esperaba que “la mesa” fuera fría y dura, pero había una colchonetilla, blandita y calentita, muy agradable. Tenían la música puesta, me pusieron la mascarilla de oxígeno/ anestesia, recuerdo las 2 últimas canciones que escuché; fueron Hello! de Adele y una de Maroon5 no me acuerdo de cual pero me hizo gracia porque ambos me gustan mucho, y en breve habré ido a conciertos de los 2 🙂 y ya está no me enteré de nada más.
Nos vemos en el próximo post si vosotr@s queréis, Para cualquier duda, ya sabéis lo podéis dejar en comentarios o enviarme un mail, ¡Un besazo y hasta pronto!

Preoperatorio ( II parte)

¡Hola de nuevo!

Seguimos  con la segunda parte de esta bonita historia.

Hubo un error, no sé de qué tipo y no se programó la visita a la psiquiatra correctamente, se demoró unos meses más. Me daba pavor esta visita, tanto que no dije a casi nadie que estaba en el proceso de la operación, por si me echaban para atrás. Una tontería quizá, pero cada uno tiene sus manías y sus historias ¡Qué le vamos a hacer!

Finalmente a la psiquiatra la vi 2 veces, en la primera visita me derivó a la psicóloga que me hizo un seguimiento durante 4 meses, una vez al mes, finalmente me dio su visto bueno una vez pasado este tiempo y volví a ver a la psiquiatra que confirmó la decisión de su compañera. ¡No os podéis imaginar el alivio y la alegría que sentí! #Ay!Que ahora ya es de verdad!

No voy a entrar en detalle en lo que traté con ellas porque en mi opinión depende de las necesidades cada persona y por lo poco que sé cada hospital lo gestiona diferente pero resumiendo, se aseguraron que no hubiera ningún trastorno alimenticio actualmente, por otro lado hicieron mucho hincapié en la importancia de hacer deporte a diario o al menos varias veces a la semana e hicimos una rutina a seguir para ir introduciendola en mi día a día poco a poco. 

Mientras tanto, me iban haciendo el resto de pruebas físicas; la ecografia abdominal, la endoscopia, más análisis y la neumóloga que fue desesperante porque tardó casi un año desde que me derivaron hasta que tuve los resultados de las 3 pruebas que dependían de este departamento; la espirometria, radiografía de tórax y la prueba del sueño que tuve que repetir #queco*azoporDior!!   Por suerte todo fue bien, no me tuvieron que poner la maquina de oxigeno para dormir a pesar de mi asma alérgico, así que genial. Por fin tuve todos los “sí” y la rotunda confirmación de la endocrina, cuando me dijo que ya no la vería hasta después de la operación, #ya?Deverdad?, #repitadoctoraporfaplis 😳. Comenzaba el preoperatorio en sí, peeero eso lo dejo para el próximo post, si queréis, claro! 

Para cualquier duda, ya sabéis lo podéis dejar en comentarios o enviarme un mail, ¡Un besazo y hasta pronto!

Decisión para un cambio.

Con este post, quiero únicamente explicar mi experiencia en el proceso de la operación de reducción de estómago, no es mi intención crear un debate sobre los motivos y el cómo he llegado a este punto.  Ante todo, quiero dejar claro que cada caso y cada cuerpo es un mundo, es decir, lo que a mi me ha ido bien, no quiere decir que funcione a todo el mundo, y siempre se debe consultar con un profesional sea cual sea el caso. El proceso y la intervención han sido en el Hospital de Vall d’Hebron de Barcelona, por lo que he visto, cada hospital tiene un protocolo distinto de pruebas y los tiempos son diferentes, dependen de muchos factores, yo, me limito a contar mi experiencia.

Decidí dar el paso e intentarlo tras la operación de un familiar cercano, ver el proceso y como fue la recuperación. Al principio, no lo tenía muy claro pero de todas formas decidí probar.  Desde que entregué “la petición” al hospital hasta que me dieron cita paso justo un año, en mayo 2014 fue la primera visita.

La primera visita con la endocrina fue inquietante, esperaba más resistencia, pero no, me hizo un montón de preguntas de antecedentes familiares, costumbres,porque me quería operar, etc… y ¡Empezamos! me dijo que comenzábamos con la rueda de pruebas, pero no me confirmaban que me operaban hasta que todos los médicos me dieran su visto bueno. Esto se me hizo un mundo, porque tengo asma alérgico y me dio miedo que me tiraran para atrás por eso y aguna cosila más, pero decidí centrarme en las pruebas e ir paso a paso. 

Las primeras pruebas fueron las típicas analíticas, visitas con la enfermera para empezar a cambiar rutinas, con el fin, que el cambio tras la operación fuera lo menos drástico posible ( también te hacen perder X kilos antes de la operación) Para no daros más el coñazo dejamos la historia aquí, con un continuará… en breve continuaré escribiendo sobre preoperatorio, postoperatorio, cambios y demás.

Para cualquier duda o consulta sobre el tema, preguntad en comentarios o enviad un mail y os intentaré ayudar en lo que pueda.

Nos vemos pronto!